Original

Estudio WAKE de vida real en pacientes con narcolepsia con cataplejía tratados con pitolisant no respondedores a tratamientos previos

R. del Río-Villegas, F.J. Martínez-Orozco, O. Romero-Santo Tomás, M. Yébenes-Cortés, M. Gómez-Barrera, C. Gaig-Ventura [REV NEUROL 2022;75:165-171] PMID: 36169322 DOI: https://doi.org/10.33588/rn.7507.2022090 OPEN ACCESS
Volumen 75 | Número 07 | Nº de lecturas del artículo 1.670 | Nº de descargas del PDF 60 | Fecha de publicación del artículo 01/10/2022
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RESUMEN Artículo en español English version
Introducción La narcolepsia de tipo 1 es una enfermedad incapacitante que requiere tratamiento continuo, que no siempre es eficaz. El pitolisant es un nuevo fármaco con un mecanismo de acción diferente que ofrece una nueva opción de tratamiento. El objetivo del estudio fue analizar la efectividad y la seguridad del pitolisant en pacientes con narcolepsia de tipo 1 que no hubieran respondido o tolerado previamente los tratamientos habituales.

Pacientes y métodos Estudio observacional descriptivo multicéntrico de vida real que incluyó a pacientes diagnosticados de narcolepsia de tipo 1 no respondedores a tratamientos previos que iniciaron tratamiento con pitolisant. El estudio evaluó tres momentos: el inicio del tratamiento, la estabilización del tratamiento con pitolisant y los tres meses posteriores.

Resultados En 32 pacientes incluidos (media de edad, 44 años; 37,5% de mujeres), la media de la escala de somnolencia de Epworth se redujo de 17,1 a 13,5; un 47,8% de los pacientes mejoró subjetivamente de su cataplejía; un 65% de los pacientes mejoró su impresión clínica global a criterio médico y a criterio del paciente; y se redujo la media de medicamentos consumidos de 2,0 a 1,4. El efecto adverso más frecuente fue el insomnio, en un 43,8% de los pacientes. De los 32 pacientes, 23 mantuvieron el tratamiento durante los tres meses de seguimiento.

Conclusiones En pacientes con narcolepsia de tipo 1 que no responden a o no toleran los tratamientos disponibles, el pitolisant puede mejorar su situación clínica y reducir su consumo de medicamentos. Son necesarios estudios de mayor nivel de evidencia para confirmar estos resultados.
Palabras claveCataplejíaImpresión clínica globalNarcolepsiaNo respondedoresPitolisantSomnolencia
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Introducción


La narcolepsia de tipo 1 está causada por un déficit de hipocretina en el cerebro y caracterizada clínicamente por somnolencia diurna excesiva, cataplejía y fenómenos relacionados con el sueño REM [1]. Es menos frecuente la narcolepsia de tipo 2 (sin cataplejía) [2]. Es una enfermedad rara con una prevalencia de 25 casos por cada 100.000 habitantes según Orphanet [3]. La narcolepsia de tipo 1 provoca un impacto negativo en la calidad de vida relacionada con la salud y en la vida laboral, como reducciones en el rendimiento, capacidad de generar ingresos o miedo a perder el empleo [4].

La narcolepsia de tipo 1 precisa habitualmente tratamiento continuado, ya que no existe curativo. Los fármacos con indicación en España son el modafinilo, el oxibato de sodio, la clomipramina y el pitolisant; el metilfenidato no tiene indicación [5]. El modafinilo mejora el estado de alerta y disminuye la somnolencia, aparentemente por aumento de la actividad alfa-adrenérgica cerebral [6], y no es efectivo en la reducción de la cataplejía [7]. El oxibato de sodio es un depresor funcional del sistema nervioso [8] cuyo mecanismo de acción no ha sido todavía aclarado, y es el fármaco aprobado para el tratamiento tanto de la somnolencia diurna excesiva como de la cataplejía [9]. Se emplean también antidepresivos tricíclicos [10] o inhibidores selectivos de la recaptación de las monoaminas fuera de indicación, que se muestran efectivos en la reducción de la cataplejía [11] y, como no promueven la vigilia, se prescriben habitualmente combinados con estimulantes.

Estos fármacos pueden no ser eficaces en algunos pacientes o serlo de forma leve o parcial, tener acontecimientos adversos que obliguen a su suspensión o contraindicaciones que impidan su prescripción, o generar tolerancia. Por tanto, existe una necesidad no cubierta en el manejo del paciente con narcolepsia de medicamentos con acción específica sobre neurotransmisores diferentes, pauta de administración sencilla y perfil de seguridad adecuado.

El pitolisant mejora el nivel y la duración de la vigilia y la alerta durante el día según la escala de somnolencia de Epworth, y disminuye la frecuencia de los ataques de cataplejía y otros síntomas relacionados con el sueño, incluyendo alucinaciones y parálisis. Es un potente antagonista/agonista inverso de los receptores de la histamina H3 que, mediante el bloqueo de los autorreceptores de la histamina, aumenta la actividad de las neuronas histaminérgicas del cerebro. Se administra oralmente con un ajuste ascendente de dosis semanal, empezando por 9 mg/día y sin superar los 36 mg/día [12].

El objetivo general del estudio fue analizar la efectividad y la seguridad del pitolisant en pacientes con narcolepsia de tipo 1 en la práctica clínica habitual que no hubieran respondido a los tratamientos habituales. Los objetivos específicos fueron analizar la evolución de la somnolencia, la cataplejía y la impresión clínica global, y describir el uso de medicamentos y la seguridad del pitolisant.
 

Pacientes y métodos


Se realizó un estudio postautorización observacional, descriptivo, retrospectivo y multicéntrico, con pacientes consecutivos en tratamiento de uso compasivo en 10 hospitales desde mayo de 2017 hasta febrero de 2019. Se incluyó a pacientes de al menos 18 años, diagnosticados de narcolepsia de tipo 1 según los criterios de la Clasificación Internacional de Trastornos del Sueño, segunda y tercera ediciones, que no respondieron satisfactoriamente a o no toleraron los medicamentos disponibles para esta enfermedad en España y por ello recibieron pitolisant. Todos los pacientes presentaban cataplejía en el momento del estudio, excepto uno, con historia típica de cataplejía en el pasado y cuyo diagnóstico se confirmó con unos niveles indetectables de hipocretina-1 en el líquido cefalorraquídeo, HLA-DQB1*06:02 positivo, cuatro episodios de inicio de sueño en REM y latencia media del sueño igual a 5 minutos en el test de latencias múltiples de sueño. Se excluyó a pacientes con hipersensibilidad al pitolisant o componentes de su forma farmacéutica, insuficiencia hepática grave y mujeres lactantes o gestantes. La presencia de otros tratamientos indicados para la narcolepsia no fue criterio de exclusión, siempre que su respuesta fuera parcial e insuficiente.

Todos los pacientes fueron diagnosticados y tratados en unidades especializadas en patologías del sueño. El diagnóstico de narcolepsia de tipo 1 se confirmó en todos los pacientes mediante la evaluación de los síntomas y la realización de polisomnografía nocturna y del test de latencias múltiples de sueño; en uno de los casos al menos basado en la determinación de hipocretina-1, de acuerdo con los criterios de la American Academy of Sleep Medicine [1]. El estudio se realizó en condiciones de práctica clínica habitual, por lo que la introducción del pitolisant no comportó ningún cambio en su tratamiento.

El estudio sigue los métodos de actuación diseñados para garantizar el cumplimiento de las normas de buena práctica clínica exigidas por la Declaración de Helsinki [13]. Se garantizó la confidencialidad de los datos establecida en la Ley Orgánica 15/1999, de Protección de Datos de Carácter Personal en España. El estudio recibió la autorización del comité de ética del Hospital Universitari Vall d’Hebron.

Las variables se recogieron en cuatro momentos del tratamiento con pitolisant: momento T−1 o etapa previa a la prescripción en el que se realiza la revisión de datos los demográficos y clínicos, así como del tratamiento recibido anteriormente para la narcolepsia, con falta de respuesta o intolerancia; momento T0 de revisión del tratamiento concomitante e inicio de la prescripción; momento T1 de estabilización de la dosis y momento T2, tres meses después de T1.

Las variables resultado fueron la evolución desde T0 hasta T2 de la somnolencia diurna excesiva medida con la escala de somnolencia de Epworth, la evolución de la cataplejía, la puntuación en la impresión clínica global para médico y paciente, y el consumo concomitante de fármacos psicoestimulantes y que actúan sobre el sistema nervioso central (modafinilo y metilfenidato), depresor del sistema nervioso central (oxibato de sodio) y antidepresivos/ansiolíticos (venlafaxina, fluoxetina, escitalopram, clomipramina o benzodiacepinas). La evolución de la cataplejía se cuantificó de acuerdo con la apreciación subjetiva de los pacientes en cuanto a la facilidad con que esta aparece cuando se dan las circunstancias o estímulos que habitualmente la desencadenan en cada caso, y se estratificó en las categorías ‘Empeoramiento’, ‘Sin cambios’, ‘Mejoría’ o ‘Mucha mejoría’.

La escala impresión clínica global asociaba las categorías ‘1. Más que mucha mejoría’, ‘2. Mucha mejoría’, ‘3. Mejoría mínima’, ‘4. Sin cambios’, ‘5. Algo peor’ o ‘6. Mucho peor’ en los instantes T0, T1 y T2 con respecto al período anterior. En el momento de inclusión de pacientes se les asociaban las categorías ‘Levemente enfermo’, ‘Moderadamente enfermo’, ‘Marcadamente enfermo’, ‘Gravemente enfermo’ o ‘De los más gravemente enfermos’.

Las variables demográficas y clínicas incluyeron edad, género, índice de masa corporal, presencia de ansiedad, síndrome depresivo o insomnio, años de evolución desde el inicio de los síntomas y edad de comienzo, perfil del paciente según la escala de somnolencia de Epworth, trastorno de conducta durante el sueño REM a través de polisomnografía, latencia media del sueño y episodios de inicio de sueño en REM en el test de latencias múltiples de sueño, presencia del marcador HLA-DQB1*0602, puntuación basal de la escala impresión clínica global y medicamentos consumidos.

Se calcularon en variables cuantitativas la media, la desviación estándar, la mediana, el mínimo y el máximo, y las frecuencias en variables cualitativas. Los cálculos se hicieron con el software R_4.1.0.
 

Resultados


Se analizaron los resultados de 32 pacientes; 12 fueron mujeres (37,5%) y la edad media fue de 44 años (±11,8).  De estos 32, 31 (96,9%) habían consumido modafinilo previamente a T1, 25 (78,1%) oxibato de sodio y 24 (75,0%) metilfenidato. De los 32, 23 mantuvieron el tratamiento con pitolisant de T0 a T2, y se dispuso de la dosis final en 20 de ellos. Abandonaron cinco pacientes por acontecimientos adversos y cuatro por falta de eficacia. De estos 20 pacientes, 10 (50%) finalizaron con 36 mg/día, dos (10%) con 27 mg/día, seis (30%) con 18 mg/día y dos (10%) con 9 mg/día. Los resultados demográficos y clínicos se presentan en la tabla I.

 

Tabla I. Perfil demográfico y clínico de los pacientes.

Variable
 

Sexo, n (%)

   Mujer

   Varón
 

 

12 (37,5)
 

20 (62,5)


Edad, media ± DE, mediana (mínimo-máximo)

44 ± 11,8, 43,5 (18-71)


IMC, n (%)

   18,5-24,9

   25-29,9

   >30
 

 

10 (31,3)
 

11 (34,4)
 

11 (34,4)


Cataplejía, n (%)

   No

   Sí
 

 

1 (3,1)a
 

31 (96,9)


Ansiedad previa, n (%)

   No

   Sí
 

 

15 (46,9)
 

17 (53,1)


Insomnio previo, n (%)

   No

   Sí
 

 

20 (62,5)
 

12 (37,5)


Trastorno depresivo previo, n (%)

   No

   Sí
 

 

17 (53,1)
 

15 (46,9)


Perfil previo de ICG por médico, n (%)

   Levemente enfermo

   Moderadamente enfermo

   Marcadamente enfermo

   Gravemente enfermo

   De los más gravemente enfermos
 

 

2 (6,3)
 

12 (37,5)
 

12 (37,5)
 

4 (12,5)
 

2 (6,3)


Perfil previo de ICG por paciente, n (%)

   Moderadamente enfermo

   Marcadamente enfermo

   Gravemente enfermo

   De los más gravemente enfermos

   No disponible
 

 

13 (40,6)
 

9 (28,1)
 

7 (21,9)
 

1 (3,1)
 

2 (6,3)


ESS, período T1, media ± DE, mediana (mínimo-máximo)
 

18,3 ± 4,4, 20 (9-24)


Años de evolución de síntomas, período T1, media ± DE, mediana (mínimo-máximo)
 

19,9 ± 12,7, 18 (5-59)


Edad (años) de comienzo de síntomas, período T1, media ± DE, mediana (mínimo-máximo)
 

21,3 ± 9,6, 21 (4-46)


Latencia media de sueño en el MSLT (minutos), período T1, media ± DE, mediana (mínimo-máximo)
 

3, ± 2, 2,5 (0-8)


Número de SOREMP, período T1, media ± DE, mediana (mínimo-máximo)
 

3,5 ± 1,2, 3,5 (1-5)b


Trastorno de conducta durante el sueño REM, n (%)

   No

   Sí

   No disponible
 

 

20 (62,5)
 

6 (18,8)
 

6 (18,8)


Presencia del marcador HLA-DQB1*0602, n (%)

   Positivo

   Negativo

   No disponible
 

 

23/27 (85,1)
 

4/27 (14,9)
 

5
 


Medicamentos psicoestimulantes y que actúan sobre el sistema nervioso central empleados en el tratamiento de la narcolepsia en el instante T1, n (%)

   Modafinilo

   Oxibato de sodio

   Metilfenidato
 

 

10 (31,3)
 

9 (28,1)
 

10 (31,3)
 


Medicamentos antidepresivos/ansiolíticos empleados por los pacientes en T1, n (%)

   Venlafaxina

   Fluoxetina

   Escitalopram

   Clomipramina

   Benzodiacepinas
 

 

9 (28,1)
 

4 (12,5)
 

1 (3,1)
 

6 (18,8)
 

9 (28,1)
 


Número de medicamentos para la narcolepsia consumidos por paciente en T1, n (%)

   0

   1

   2

   3

   4
 

 

5 (15,6)
 

7 (21,9)
 

13 (40,6)
 

3 (9,4)
 

4 (12,5)


DE: desviación estándar; ESS: escala de somnolencia de Epworth; ICG: impresión clínica global; IMC: índice de masa corporal; MSLT: test de latencias múltiples de sueño; REM: rapid eye movement; SOREMP: episodios de inicio de sueño en REM. a Todos los pacientes presentaban cataplejía en el momento del estudio, excepto uno con historia típica de cataplejía en el pasado y cuyo diagnóstico se confirmó con unos niveles indetectables de hipocretina-1 en el líquido cefalorraquídeo, HLA-DQB1*06:02 positivo, cuatro SOREMP y latencia media del sueño igual a 5 en el MSLT; b Un paciente con solo un SOREMP se incluyó en el estudio, pues la cataplejía era clara y el diagnóstico de narcolepsia se realizó en su momento en base a los criterios de la Clasificación internacional de los trastornos del sueño, segunda edición.

 

La evolución de las variables se presenta en la tabla II. Los pacientes redujeron su puntuación media en la escala de somnolencia de Epworth en 3,6 unidades desde T0 hasta T2, la impresión clínica global mostró igualmente una evolución positiva y el número medio de medicamentos se redujo de 2 fármacos a 1,4 (30%).

 

Tabla II. Evolución de las variables clínicas y de consumo de medicamentos.
 

Instante T0

Instante T1

Instante T2


ESS (n = 32), media ± DE, mediana (mínimo-máximo)
 

17,1 ± 4,2, 18

(9-24)

13,9 ± 6,2, 14
(3-24)

13,5 ± 5,8, 12
(4-24)


ICG del médico, mediana (rango)
 

4 (6-2)

3 (2-5)

3 (1-6)


ICG del paciente, mediana (rango)
 

4 (2-6)

3 (1-6)

3 (1-6)


Número de medicamentos, media ± DE, mediana (mínimo-máximo)
 

2 ± 1,2, 2

(0-6)

1,7 ± 1,2, 2
(0-5)

1,4 ± 1, 1
(0-4)


DE: desviación estándar; ESS: escala de somnolencia de Epworth; ICG: impresión clínica global.

 

En cuanto a la evolución de la cataplejía desde T0 a T2, se tienen datos de 23 pacientes, de los que 11 presentaron mejoría (47,8%) y en 12 casos no se apreciaron cambios (52,2%). De los 11 pacientes con mejoría, cuatro presentaron ‘Mucha mejoría’, y siete, ‘Mejoría’.

La impresión clínica global bajo criterio médico se redujo en T1, y la mediana lo hizo de 4 (‘Sin cambios’) hasta 3 (‘Mejoría mínima’), y se mantuvo en el instante T2. Todos los pacientes que habían presentado mejoría en T1 la mantuvieron o la mejoraron en T2, y lo más frecuente (8/31) fue que presentaran ‘Mucha mejoría’ en T1 y en T2. Los dos pacientes con ‘Algo peor’ en T1 demostraron mejoría en T2 y únicamente tres pacientes en la categoría ‘Sin cambios’ en T1 empeoraron en T2. En el instante T1, 13 pacientes presentaron resultado de ‘Mucha mejoría’ (13/31; 41,9%) y 21 presentaron algún tipo de mejoría (21/31, 65%). En T2, 17/28 (60,1%) presentaron algún tipo de mejoría con 12/28 (42,8%) pacientes con ‘Mucha mejoría’ o ‘Más que mucha mejoría’ (Fig. 1).

 

Figura 1. Evolución de la impresión clínica global por categorías desde el punto de vista del paciente y del médico.






 

La impresión clínica global bajo criterio del paciente se redujo en T1 (mediana de 4 a 3). Todos los pacientes que habían presentado mejoría en T1 la mantuvieron o mejoraron en T2. Al igual que anteriormente, en el instante T1, 13 pacientes presentaron resultado al menos de ‘Mucha mejoría’ (13/29; 44,8%) y 21 de al menos ‘Mejoría mínima’ (21/29; 72,4%); en T2 fueron 12/29 (41,3%) con al menos ‘Mucha mejoría’ y 19/29 (65,5%) con al menos ‘Mejoría mínima’ (Fig. 1).

La figura 2 presenta el detalle del consumo de medicamentos. El empleo de pitolisant redujo el consumo de psicoestimulantes de 23 a 13 pacientes (34,7%) y el de antidepresivos/ansiolíticos de 28 a 16 (42,8%). Los descensos más acusados en el primer grupo fueron para el modafinilo (38,4%) y el metilfenidato (50,0%).

 

Figura 2. Consumo de medicamentos.






 

En la tabla III se describen los acontecimientos adversos. El más frecuente fue el insomnio en el 21,9% (7/32) de los pacientes. De los 16 acontecimientos adversos, un 87,5% fueron atribuidos al pitolisant y se requirió la reducción de la dosis en un 56,3%. Un 33,3% (5/15) de los acontecimientos adversos atribuibles requirieron interrupción del tratamiento; esos efectos fueron insomnio, mareo, cefalea e ideación suicida en un caso.

 

Tabla III. Pacientes con acontecimientos adversos y descripción.

Número de acontecimientos adversos
 

16


Descripción de los acontecimientos adversos
 

N de pacientes (%)a


Psiquiátricos
 

3 (18,9)


Aplanamiento afectivo
 

1 (6,3)


Irritabilidad
 

1 (6,3)


Nerviosismo
 

1 (6,3)


Insomnio
 

7 (43,8)


Otros acontecimientos adversos
 

6 (37,8)


Mareo (con o sin cefalea)
 

2 (12,6)


Empeoramiento del síndrome de piernas inquietas
 

1 (6,3)


Malestar gastrointestinal
 

1 (6,3)


Sospecha de apendicitis
 

1 (6,3)


Dolor muscular
 

1 (6,3)


Atribuibles al pitolisant
 

15 (93,8)


Modificación de dosis
 
 


 

9 (56,3)


Interrupción del pitolisant debido a efectos adversos
 

5 (31,2)


a Porcentaje sobre el total de acontecimientos adversos.

 

Discusión


Los resultados de WAKE en pacientes con narcolepsia de tipo 1 no respondedores a tratamientos previos indican que el pitolisant puede tener un efecto favorable en este contexto clínico complejo y aportar beneficios hasta en un 65% de los pacientes.

Todos los pacientes presentaron DQB1*06:02, lo que es consistente con un estudio en población europea [14] que confirma que DQB1*06:02 es el principal factor de riesgo para la enfermedad, con una odds ratio de 251. La prevalencia estimada de DQB1*06:02 en la población de la Comunidad de Madrid se ha cuantificado en el 15,6% y en el 100% en los pacientes con narcolepsia con cataplejía [15].

Los pacientes presentaron reducción en la escala de somnolencia de Epworth, de 17,1 hasta 13,5, mejoría de la cataplejía aproximadamente en un 50% de los pacientes y mejoras en la impresión clínica global, y más de un 40% de los pacientes experimentaron ‘Mucha mejoría’ y un 60% de los pacientes experimentaron algún tipo de mejoría. Se notificó también una reducción del consumo de medicamentos, con una reducción media del 30% y un adecuado perfil de seguridad.

La reducción en la puntuación de la escala de somnolencia de Epworth es similar a la demostrada en el ensayo clínico HARMONY I, donde se redujo de 17,8 a 12,0 puntos [16]. La impresión clínica global por parte del médico también mejoró en ambos estudios, un 41,7% en WAKE y un 73% en HARMONY I; la percepción de la cataplejía mejoró en el 33% de los pacientes en HARMONY CTP [17] y en el 47,8% en WAKE. Es decir, los resultados del estudio observacional WAKE siguen una tendencia similar a los de los ensayos clínicos, si bien en WAKE se incluyó a pacientes con respuesta inadecuada previa, es decir, una población de mal pronóstico, lo que hace que la mejoría clínica observada con el pitolisant tenga un especial valor.

En el estudio WAKE se notificaron 16 acontecimientos adversos en 32 pacientes, con una tendencia similar a HARMONY I (23/31) [16]. La presencia de cefalea fue menor en WAKE y en ambos estudios la presencia de insomnio fue similar, del 43,8% en WAKE, lo cual debe considerarse en el manejo de estos pacientes. A las mismas conclusiones se llegó después de comparar con el estudio a largo plazo HARMONY III (cefalea, 11,8%; e insomnio, 8,8%) [18]. Un total de nueve pacientes de 23 posibles abandonaron el tratamiento con pitolisant. No obstante, después de los primeros tres meses de tratamiento, los efectos adversos emergentes son poco frecuentes [18].

En cuanto al empleo concomitante de otros fármacos, el hecho de tratarse de formas más graves de la narcolepsia no permitió suspenderlos inicialmente para este estudio. No obstante, el número medio de tratamientos se redujo posteriormente con la inclusión del pitolisant gracias a la mejoría sintomática experimentada. La reducción fue mayor en el empleo de modafinilo y antidepresivos, y menor con el oxibato de sodio, que posee un perfil más protector frente a la cataplejía y sobre el sueño nocturno alterado [19]. No obstante, para valorar la eficacia del pitolisant en la reducción del uso de medicamentos anticatapléjicos, sería necesario un seguimiento a más largo plazo.

La aportación relevante de este estudio es que presenta información sobre pacientes no respondedores a otros tratamientos previos, y no se han localizado estudios similares. La narcolepsia es una enfermedad poco frecuente en España, con pacientes que no responden al tratamiento pautado con modafinilo en un 35-40% de los casos [20], acontecimientos adversos en un 8,8% [21] o falta de respuesta en un 23% [22]. El estudio WAKE es un estudio postautorización observacional, retrospectivo y multicéntrico que se corresponde con los denominados estudios de vida real o real word evidence, que es un término que hace referencia a estudios observacionales realizados en pacientes en práctica clínica habitual [23]. Es decir, los resultados pueden ser relevantes para el manejo clínico de los pacientes no respondedores y, por extensión, de los pacientes con una situación clínica menos compleja. No obstante, como limitación, debe mencionarse que es un estudio retrospectivo con un número de pacientes reducido y con pérdida de algunos datos, lo que hace que la evidencia aportada por el estudio no sea tan alta como sería deseable y, con esa premisa, deben considerarse los resultados. El tiempo de seguimiento de los pacientes se limitó a tres meses desde la estabilización de la dosis de pitolisant debido a sus especiales características y a la posibilidad de abandono del tratamiento. Las limitaciones inherentes para la prescripción del fármaco, no comercializado en España en el momento del estudio, reducen en gran medida el número posible de pacientes tratados, y el uso concomitante e inevitable de otros fármacos para la enfermedad constituye un posible factor de distorsión. Además, la mejoría de los datos es significativa en somnolencia, pero la reducción de la cataplejía es inferior a la referida en estudios previos, probablemente debido a la población seleccionada para esta serie, con formas resistentes y/o más graves de la enfermedad.

 

En conclusión, el pitolisant ha sido un tratamiento seguro y eficaz durante el tiempo de seguimiento de este estudio en pacientes con narcolepsia de tipo 1 con mala respuesta o tolerancia a otros tratamientos, al producir reducción de la somnolencia percibida subjetivamente, mejora de la percepción de la enfermedad por médico y paciente, mejora de la cataplejía percibida por casi la mitad de los pacientes y reducción del número de tratamientos concomitantes. Son necesarios estudios de vida real con mayor tamaño de muestra para realizar asociaciones estadísticas que concreten una relación causal e identifiquen los fenotipos o poblaciones con mayor potencial de beneficio.

 

Bibliografía
 


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Real-life WAKE study in narcolepsy patients with cataplexy treated with pitolisant and unresponsive
to previous treatments


Introduction. Type 1 narcolepsy is a disabling disease that requires continuous treatment, which is not always effective. Pitolisant is a new drug with a different mechanism of action that offers a new treatment option. The objective of the study was to analyse the effectiveness and safety of pitolisant in patients with type 1 narcolepsy that did not respond to or tolerate previous standard treatments.

Patients and methods. Real-life multicentre descriptive observational study that included patients diagnosed with type 1 narcolepsy who did not respond to or tolerate previous treatments and started treatment with pitolisant. The study evaluated three different moments: the start of treatment, the stabilization of treatment with pitolisant and the three months after.

Results. In 32 patients included (mean age, 44 years; 37.5% women) the mean of the Epworth Sleepiness Scale was reduced from 17.1 to 13.5; 47.8% of the patients improved from their cataplexy; 65% of the patients improved their clinical global impression at the physician’s and at the patient’s discretion and the mean number of medications consumed was reduced from 2.0 to 1.4. The most frequent adverse effect was insomnia in 43.8% of patients. Of the 32 patients, 23 continued with the treatment during the 3-month follow-up period.

Conclusions. In patients with type I narcolepsy who do not respond to or do not tolerate the available treatments, pitolisant can improve their clinical situation and reduce their medication consumption. Studies with a higher level of evidence are needed to confirm these results.

Key words. Cataplexy. Clinical global impression. Narcolepsy. Non-responders. Pitolisant. Sleepiness.
 

 

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